Huanakauri

Unos líos de balas

In Sin categoría on 19 de enero de 2009 at 03:20

El otro día se oyeron estampidos. No digo de dónde vienen, no sé dónde nacieron. Pero al despertar, todo seguía más o menos igual. Aquí no hay botones, y cuando bajan, alguno corre a velocidades de gacela, más rápidos por livianos que por atletas. Un par de pibes, tal vez cuatro, tal vez nueve se fueron juntando. No digo de dónde vinieron, ni tampoco que hacen.  Entonces  pide una palanca, pero el azul de la sirena delata presencia extranjera. Nadie vio nada, quedate quietito, hacé de cuenta que ella es mi amiga, las miradas cruzadas, lo impostado de la situación, cada uno con su corazón, afirmado en la adrenalina de lo turbio, una noche más. Al otro día se oyeron balazos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: