Huanakauri

En astillas

In Minicuentos on 24 de abril de 2009 at 22:55

La verdad, él no estaba en condiciones de manejar y ella no tenía ganas de caminar. Anduvieron girando horas por la plaza. Fumaron en las cuatro esquinas a lo largo de su vida para terminar alrededor del kiosco de Sebastián. Él no podía conducir y no había taxi que los moviera de lugar. Entonces vomitó.
Fumaron en las cuatro esquinas a lo largo de su vida. Al final terminaron alrededor del kiosco de Julián. Hace horas que estamos hablando de lo mismo sin pensar en otras puntas que las que ya hemos repasado. Al cabo de un rato, le pregunta: “¿Y si vemos las estrellas en el segundo puente?”. Ella le dice que sí, que volverán al segundo puente y continuarán lo que empezaron a la siesta. Pero no fue así, él tropezó y se astilló el pulgar. Como siempre.

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