Huanakauri

Un pedido urgente

In Minicuentos on 29 de abril de 2009 at 23:10

Ahora llegaba a la altura del picaporte. Cómo ha crecido, pensó Emilio, echado para atrás en su sillón. Sobre él, Junior H., el más chiquito de los hermanos volando sobre las nubes de los Andes. Eres un enano, y te vas a quedar enano si no vamos a cenar con mamá ahora y me cuentas todas las capitales. Desde la cocina crujió un par de platos y Emilio preguntó que pasó. Nada, nada, ven, solo me corté un poco. ¿Puedes hacerme el favor de llamar a la urgencia? Ese tono de voz no era el mismo. Había algo en las modulaciones finales que Emilio no acostumbraba oír. Con el niño en los brazos, llamó a la urgencia. En dos horas volvieron a casa. Cinco puntadas. Y un charco rojo sobre fondo blanco en la cocina que Junior H. nunca olvidó.  

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