Huanakauri

El calor del olvido

In Minicuentos, Tijuana dream on 23 de junio de 2009 at 18:26

Ya pasó lo que tenía que pasar. Entonces cargó el tanque y arrancó. Al amanecer llegó a Bella Unión. En un bar enfrente a la plaza, tomó café y pidió medialunas. La panadería no abría hasta las seis y debería esperar. Entonces volvió a comprender que lejos estaba de olvidar. Solo quería medialunas con jamón, jugo de naranja natural, y un poco de manteca. A las seis de la mañana el calor ya era casi insoportable. Ni siquiera un arroyo, los tábanos te comen vivo, dijo el hombre de la barra que Agustín no vio hasta que habló. Un poco contraído por el susto, el corazón volvió a latir y pudo sentirse vivo por fin. A esta hora del día ya hace calor. No hay sombra que dé respiro. Agustín ya estaba sudando sin darse cuenta. Pensó, debo irme ahora.

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