Huanakauri

El efecto paloma

In Minicuentos on 11 de diciembre de 2009 at 10:13

Hay un momento que pareces tonto, dijo Liz a Juan. El mozo dejó los cafés sobre la mesa, azúcar o sacarina, nada de los dos, seco, como Dios lo trajo al mundo. Entonces ella esbozó dos o tres oraciones que no pudo redondear. Juan prendió un cigarro, prometió no decir mentiras y escuchó la nube de verdades que Liz aseguró explicar. Le daba igual. Hace días que Juan se limitaba a escuchar. Después de todo, es el único sentido que no podía controlar y en su rutina contaba las vitaminas hasta los gramos. Liz siguió hablando. De hecho en un momento le saltó una lágrima y Juan casi se conmueve pero una paloma pasó justo detrás y pensando en las calles de su pueblo, cuando era niño y esos bichos eran gigantes, le dijo que sí a Liz, nos casamos.

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