Huanakauri

Cataratas en miniaturas

In Minicuentos on 21 de septiembre de 2010 at 02:21

Es necesario que todo salga por partes. Así lo pensó cuando, motosierra en mano, estiró el clave de la electricidad con fuerza y se vino abajo el artefacto de la luz. Por un momento, fue el neón en las calles la única referencia de una realidad algo extraña. El tronco lo partió en dos desde cuello hacia abajo derramando ríos de sangre cuyo cauce lento y pastoso fue cayendo al suelo desde la mesa. Una catarata roja, pensó, pero en miniatura. En el fondo era un niño y no el hombre que sobre la mesa, partía en dos un cuerpo por encargo. Cómo había terminado ahí, era la pregunta que nunca se hizo hasta el día que se la hicieron y de repente empezó a recordar atando cabos todos los sucesos que creyó oportunos. Y en definitiva tenía la culpa.

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  1. Tenía que tener la culpa. Si llega hasta ahí… tiene que tener la culpa. O siempre existen excusas?

  2. Conozco a esta chica que escribe, la conozco de años. Dolor derramado

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